El viento es uno de los factores más subestimados en montaña. Acelera la pérdida de calor, altera la transpirabilidad de la prenda y puede convertir una salida cómoda en una situación límite, incluso con temperaturas moderadas. Equiparse según el viento implica encontrar el equilibrio entre protección y transpirabilidad, sin nunca atrapar el cuerpo — un enfoque central en la filosofía de AYAQ, basada en las experiencias de campo de Vincent Defrasne y Mike Horn.
1. El papel del sistema de tres capas frente al viento
El viento afecta principalmente dos aspectos: la evacuación del calor generado por el esfuerzo y la capacidad de la prenda para mantener una temperatura estable. El sistema de tres capas permite ajustar finamente esta respuesta:
- Capa base de lana merino RWS (SHIRWALI (hombre / mujer) para más calor; BIAFO (hombre / mujer) o MEFONNA (hombre / mujer) para un 100 % merino ligero; MOLVENO o ISEO para esfuerzos intensos). La lana es la fibra que mejor regula las variaciones térmicas.
- Midlayer transpirable como la chaqueta polar activa KOKANEE (hombre / mujer) o el midlayer MEOLA. Su función es conservar un ligero volumen de aire caliente permitiendo la salida del vapor de agua.
- Capa externa cortaviento o hardshell. Es la que determina la protección real. SHANDAR (hombre / mujer) para esfuerzo intenso, RAVEN (hombre / mujer) para resistencia al viento en actividad dinámica, LONAK (hombre / mujer) o LONAK-XT (hombre / mujer) para entornos más exigentes.
El objetivo no es impedir que el viento alcance el cuerpo a toda costa, sino evitar que provoque una caída brusca de la temperatura interna, manteniendo la capacidad de transpiración del sistema.
2. Diferencias entre cortaviento, softshell y hardshell
El cortaviento ultraligero SHANDAR (hombre / mujer) está diseñado para esfuerzos intensos. Bloquea eficazmente el viento aparente (el generado por la velocidad en trail o esquí de travesía), permitiendo la evacuación de la humedad. Se abre en las subidas y se cierra en crestas expuestas.
El softshell RAVEN (hombre / mujer) ofrece una protección más estructurada. Ideal para actividades dinámicas pero menos intensas, bloquea el viento frío con mayor transpirabilidad que una hardshell. Su tejido europeo, probado en abrasión, garantiza durabilidad para uso frecuente en terrenos técnicos.
Las hardshells LONAK (hombre / mujer) y LONAK-XT (hombre / mujer) protegen contra viento fuerte y nieve soplada. Su membrana Sympatex hidrofílica reciclable, probada a 52 000 Schmerbers, mantiene su eficacia incluso saturada de agua. La ventilación debe gestionarse activamente con cremalleras, especialmente en las subidas.
3. Viento + esfuerzo: errores comunes
Vestirse demasiado abrigado al inicio. El viento oculta la sensación de calor del esfuerzo. Si la capa base es muy gruesa (por ejemplo un SHIRWALI (hombre / mujer) en subida suave), se corre el riesgo de sobrecalentamiento y humedad interna.
Querer “cerrar todo” al aumentar el viento. En actividad dinámica, cerrar completamente una hardshell crea un microclima húmedo que enfría cuando se reduce el ritmo. Es mejor abrir ligeramente la cremallera principal o usar las ventilaciones.
Ignorar la parte inferior del cuerpo. El viento enfría intensamente los muslos en subidas expuestas. Un pantalón softshell RIMO (hombre / mujer) suele ser suficiente, pero en condiciones muy húmedas o ventosas, un hardshell NUNATAK (hombre / mujer) es imprescindible.
4. Adaptarse al tipo de viento
Viento aparente (trail, esquí de fondo, esquí de travesía): priorizar prendas muy transpirables: MOLVENO, ISEO, SHANDAR (hombre / mujer), KOKANEE (hombre / mujer).
Viento frío en senderismo invernal: capa base cálida (SHIRWALI (hombre / mujer)), midlayer MEOLA o KOKANEE (hombre / mujer), softshell RAVEN (hombre / mujer).
Viento fuerte en alta montaña: LONAK (hombre / mujer) o LONAK-XT (hombre / mujer), capa base ligera pero eficiente (MEFONNA (hombre / mujer) o BIAFO (hombre / mujer)), pantalón NUNATAK (hombre / mujer).
5. Materiales europeos y constancia en el rendimiento
Los tejidos usados por AYAQ provienen de Italia, Francia, Alemania y Portugal, cumpliendo estrictos criterios de durabilidad. Membranas hidrofílicas como Sympatex, no microporosas, mantienen su eficacia contra el viento con el tiempo y no se obstruyen. Los poliamidas reciclados de los softshell conservan su resistencia al viento natural y alta transpirabilidad. La lana merino certificada RWS mantiene sus propiedades termorreguladoras incluso húmeda.
Equiparse según el viento implica entender cómo cada capa contribuye a mantener un equilibrio térmico estable. Con un sistema coherente, ajustado y ventilado en tiempo real, el viento se convierte en un factor controlado, no en una amenaza.