El esquí de travesía requiere un control preciso del calor, la humedad y el viento. A diferencia del esquí alpino, donde se alternan esfuerzo y descanso, la subida genera calor continuo mientras que el descenso expone bruscamente al frío y al viento. Entender esta dinámica es clave para equiparse de forma adecuada y segura.
1. Requisitos fisiológicos y meteorológicos del esquí de travesía
En la subida, el cuerpo produce mucha sudoración. Si la humedad queda atrapada en las capas, provoca un enfriamiento intenso durante las pausas o al pasar al descenso. El viento frío, la nieve arrastrada y las temperaturas bajo cero aumentan este riesgo. El objetivo es doble: eliminar la humedad eficazmente y contar con protección inmediata contra los elementos.
2. La capa base: la base del confort térmico
La capa base debe mantener la piel seca y regular la temperatura. La lana merina certificada RWS, presente en todas las camisetas AYAQ, absorbe la humedad, limita olores y mantiene aislamiento estable incluso húmeda. Las opciones AYAQ permiten adaptar la primera capa a las condiciones: Shirwali (merina + Tencel ~240 g/m², más cálida), Mefonna (100 % merina ligera), Biafo (merina versátil).
3. La capa intermedia: gestión del flujo térmico
La capa media retiene el calor dejando escapar la humedad. El forro polar Kokanee ofrece aislamiento estable sin sobrecalentamiento y es compacto para esfuerzos intensos.
4. La capa externa: barrera contra viento y nieve
Las chaquetas 3 capas AYAQ usan membrana Sympatex reciclable con 52 000 Schmerbers. Protegen del viento fuerte y aumentan la transpirabilidad con mayor humedad interna. Los hardshells (LONAK (hombre / mujer), LONAK-XT (hombre / mujer), SKORA (hombre / mujer)) garantizan máxima protección; el softshell RAVEN (hombre / mujer) es ideal para condiciones secas en subida.
5. El pantalón: movilidad y resistencia
RIMO (hombre / mujer) (softshell transpirable, refuerzo Martindale) está diseñado para subidas dinámicas. NUNATAK (hombre / mujer) ofrece protección hardshell cuando la nieve o humedad lo requieren.
6. Consejos de Vincent Defrasne
“Quitar una capa antes de tener calor”: evitar acumular humedad previene enfriamientos bruscos. Cremalleras y capucha deben permitir ventilación rápida sin perder protección.
7. Experiencias de campo de Mike Horn
Pruebas extremas optimizaron capuchas, hombros y resistencia al ciclo humedad/helada. La funcionalidad real guía el diseño.
8. Diseño 100 % europeo y responsable
Todos los tejidos provienen de Europa (Italia, Francia, Alemania, Portugal). La confección es europea. La lana está certificada RWS. Las membranas Sympatex son reciclables. El objetivo: rendimiento duradero.
Conclusión
El esquí de travesía exige un sistema adaptable: transpirable en subida, protector en descenso, eficaz contra viento y humedad. La colección AYAQ, diseñada con Vincent Defrasne y probada por Mike Horn, responde con precisión a estas exigencias reales de montaña.