Antes de ser Campeón Olímpico, Vincent Defrasne fue un niño del Jura. Un niño de la nieve, los bosques fríos y las mesetas azotadas por el viento. Su vínculo con la montaña precede al logro: nació de horas al aire libre, con esquís puestos, y de una familiaridad instintiva con el frío, el esfuerzo y los relieves. Esta relación íntima con el terreno moldeará más tarde su visión de la ropa técnica.
1. Una carrera marcada por la exigencia del alto nivel
Campeón Olímpico de biatlón en 2006, Vincent Defrasne también cuenta con dos medallas de bronce olímpicas (2002 y 2006) y cinco medallas mundiales, incluyendo dos títulos en relevos y una medalla individual en la persecución del Campeonato Mundial 2007. Además, ganó una Copa del Mundo. Estos logros se inscriben en un contexto de trabajo preciso: frío intenso, control de la respiración, tiro bajo presión, largas horas de entrenamiento en nieve y viento. Constituyen la base de su visión técnica sobre el equipamiento.
En 2010, fue elegido abanderado del equipo de Francia en los Juegos Olímpicos de Vancouver, un reconocimiento tanto deportivo como humano.
2. Una continuidad tras la carrera: comprender el deporte desde dentro
Al finalizar su carrera deportiva, Vincent continúa su compromiso en el ámbito deportivo, especialmente en el Comité Olímpico Internacional en Lausana. Durante cuatro años, se sumerge en el funcionamiento global del movimiento olímpico: gobernanza, impacto social, transmisión de valores. En 2011, se convierte en director de la Fundación Somfy, donde lidera durante más de seis años una estrategia comprometida contra la falta de vivienda digna. Esta experiencia refuerza su convicción de que las organizaciones —incluidas las empresas— tienen una responsabilidad ambiental y social.
3. AYAQ: un proyecto nacido de un territorio y una responsabilidad
En 2020, Vincent Defrasne funda AYAQ. La idea no es crear una marca de ropa, sino una respuesta técnica y responsable a las condiciones reales del terreno: frío, viento, lluvia fría, intensidad variable, largas ascensiones, descensos exigentes. La marca se basa en tres principios simples:
- fabricación 100 % europea: tejidos de Francia, Italia y Alemania, confección en Portugal;
- materiales naturales o reciclados de alta gama, seleccionados por su rendimiento real;
- diseño basado en la experiencia de campo, pensado con y para practicantes comprometidos.
El objetivo es claro: crear equipamiento técnico creíble en condiciones extremas, reduciendo al mismo tiempo el impacto ambiental y social de cada prenda.
4. La mirada de un atleta para entender la prenda
Vincent Defrasne aborda el diseño textil como un atleta: con precisión. Una hardshell debe resistir el viento sin limitar el movimiento. Una capa base debe regular el calor y la humedad para mantener el rendimiento durante horas. Una chaqueta aislante debe ofrecer un equilibrio entre protección y movilidad. Esta visión de la prenda, basada en miles de kilómetros recorridos en condiciones reales, influye profundamente en el ADN de AYAQ.
«Antes de apuntar y ganar medallas, era un niño de las montañas del Jura. Al crear AYAQ, quise ofrecer una gama técnica desarrollada y producida en Europa, comprometida y de alto rendimiento.»
— Vincent Defrasne, Campeón Olímpico de Biatlón
Conclusión
Vincent Defrasne no concibe AYAQ como una extensión de su carrera deportiva, sino como una prolongación natural de su vínculo con la montaña: exigente, responsable y orientado al terreno. Su trayectoria como atleta, su arraigo en el Jura y su experiencia en organizaciones internacionales alimentan una misma convicción: el equipamiento técnico debe servir a la aventura respetando los territorios que la hacen posible.